domingo, 22 de marzo de 2009

Sueños

Cuando se es niño se lleva una vida
cómoda aunque no lo era pero tus responsabilidades
eran más pequeñas de lo que creías
el rostro del joven profesor en esa aula con
inmensas ventanas y puertas, las mañanas sentado
en la dirección esperando la llamada de atención
de una señora gorda llena de joyas, que luego se
convertiría en un leve susto cotidiano el cual
nunca comprenderás, pues la verdad no te interesaría.

En la adolescencia tienes el gran reto de la secundaria
donde tu familia sale un poco del juego y empiezas
a valerte por ti mismo, aunque nunca dejes de
sentir la necesidad del llanto con tu madre y la
apariencia de la falta de comprensión de tu padre
terminas esos once años de falsa angustia pues
lo que hay afuera es más fuerte aun.

Cumples 18 años, ya empezaste a trabajar y a
soñar con la novia perfecta y la gran preciada
independencia, en un par de años te das
cuenta que quisieras regresar al colegio y vivir con tus padres,
pues ya no puedes, tienes que empezar a afrontar tu vida
poniéndote objetivos y pasando obstáculos, como
los días que no tienes ni para comer o tienes que caminar
largas avenidas por que ni para el micro te alcanza hay que
ahorrar para poder subsistir en esta ofensiva sociedad.

A veces sueñas con fracasos y te frustras, te pones
nervioso y tiemblas de miedo, te pones a llorar solo
en tu habitación, solamente necesitas el aliento
y la confianza de las personas que te rodean para que
empiezas a soñar en cosas lindas y grandezas que no
solo llenan tu cuerpo si no también tu alma.

Suerte compañero en esta aventura tuya.

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